La Luna fue testigo de su Amor, Deborah y Daniel. Boda en el Palmar

Me apasionan las bodas, de siempre me han gustado, es algo que creo que a todos nos llena de alegría. ¿Que sentimos cuando recibimos una invitación de boda o cuando nos dicen que alguien conocido se casa?, esa sensación es maravillosa, es festiva, es pensar ¿que me pongo?, ¿donde será? ¡que felicidad nos inunda a todos!, inmediatamente  nos ponemos manos a la obra para gestionar día libre en el trabajo, nuestras vacaciones, etc,etc. ¿Como no nos va a gustar el mundo bodil? si el mundo del Amor.

Hay novios que lo tienen todo muy claro desde el primer momento; la zona, el lugar del banquete de bodas, si es  una ceremonia en la playa o ceremonia religiosa,  si una boda de día, o una boda de noche, si será un boda intima o un gran bodorrio. Ese es el caso de Deborah y Daniel lo tenían todo muy claro, hemos hablado por teléfono en muchísimas ocasiones, él es Español extremeño y ella de Amsterdam, allí se conocieron en su lugar de trabajo, Daniel me cuenta que cuando la vio por primera vez ya le gustó mucho mucho, pero se hizo el interesante y no la invitó a bailar hasta que llegó la cena de Navidad de la empresa, pero volvió  a hacerse el  interesante una última vez más y aunque le había pedido el número de teléfono a Deborah no la llamó hasta pasadas unas semanas, por supuesto Deborah aceptó su invitación de ir a cenar con él, Deborah dice que Daniel  tardó mucho en llamarla, ella estaba esperando ese momento, aunque siempre en estos casos se termina con la coletilla “él se fijó antes en mi, yo ni le presté atención, él estaba más interesado” jijijiji  que gracia me hace esto, todos lo hacemos y que levante la mano el  que no lo ha hecho nunca, quizás sea un poco de inseguridad, quizás un poco de nuestra cultura o simplemente  pura realidad.

Que bien lo pasé organizando esta boda, Deborah tenía tantas ideas de decoración para su boda y  estaba tan entusiasmada que toda esa alegría era capaz de trasmitirla al otro lado del teléfono desde miles de kilómetros de distancia, que allí estaba ella contándome todo lo relacionado a su boda, todas sus ilusiones, haciendo  todos los preparativos, juntos planearon un día increíble que nunca van a olvidar.

Todos queremos una boda perfecta, y llegado el día la boda, ¡la boda  es perfecta de verdad!, perfecta para cada uno de vosotros, simplemente como soñasteis, tal como la imaginasteis, incluso superando vuestras expectativas. Por supuesto que para llegar al día perfecto de vuestra boda  son muchos los preparativos durante meses, también muchas las preocupaciones  y dudas; si lloverá el día de vuestra boda y más si vuestra boda es al aire libre, si hará viento, si el bus llegará a tiempo, donde sentar a esos amigos  que ya no son pareja. Pero  llegado el día de la boda todo eso desaparece y el amor lo inunda todo, la ilusión, la pasión entre los novios dejan atrás todas esas preocupaciones y entra en acción solo y exclusivamente su amor, el  romanticismo se adueña de cada uno de los asistentes a la boda y  ese día de boda se convierte en la boda  perfecta. Futuros novios, nada de preocupaciones, si estáis en buenas manos, en manos de profesionales como  organizadores de bodas/wedding Planners todo va a ir bien, si no preguntémosle a Daniel y Deborah que disfrutaron de un día perfecto sin viento en su ceremonia civil en la playa en el Palmar, en Cádiz, un día caluroso de Julio, el pastor de Deborah los casó con una emotiva ceremonia, el banquete en un chiringuito frente al  mar, con una vista impresionantes a Conil, las estrella brillaron durante el banquete de bodas y la música sonó hasta la madruga, la luna fue testigo de su amor, la boda de sus sueños ahora es una realidad.

José Carlos Saban fotografía fue el encargado de captar todos esos momentos divertidos, momentos de pasión y besos, gracias una vez más por tu increíble trabajo.

Cuando escribo  un post de una pareja, os quiero contar un montón de anécdotas simpáticas que surgieron durante los meses de organización incluso durante el día de la boda, muchas de las sensaciones las  vuelvo a vivir, esos bonitos momentos, ver a los llenos de ilusión, con miradas cómplices, besos apasionados, que me dan ganas de que ya esté aquí la nueva temporada de bodas 2019. Por supuesto no os puedo contar todo lo que me viene a la cabeza, son parte intima de cada pareja, de cada boda y en mi recuerdos si que perduran para siempre,  ya son parte de mis historia de vida.

Gracias Deborah, gracias David por dejarme disfrutar de vuestro amor durante todo el proceso de planificación y coordinación de vuestra boda.

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