Boda en la playa de Valdevaqueros, en Tarifa

Los novios son de Sevilla y ella tiene mucho arte, es muy salá, eran muy animadas las conversaciones que teníamos  mientras planificábamos  todo para su boda. Fely & Lino nos contaban que querían una boda en Tarifa, que todos irían de blanco y que los novios e invitados venían de Sevilla querían un lugar donde todos se pudiesen hospedar y así disfrutar del día después de la boda también con una barbacoa en la piscina, esto es a grandes rasgos lo primero que nos contaron, así que le ofrecimos un hotel boutique en Tarifa en Valdevaquero, desde el primer momento que ellos visitaron este espacio para bodas en Tarifa se enamoraron del lugar, ya estaban convencidos que ahí querían casarse, así que una vez visto los menús, condiciones de pagos, y política de empresa confirmaron con este establecimiento.

La boda fue una tarde en Octubre con la ceremonia  en la puesta de sol preciosa, y una de las cosas que más me impresionó fue la entrada de la novia a la Ceremonia Civil, Lino estaba en el altar esperándola y estaba algo nervioso, y claro todos suponemos que la novia llega guapísima y algo nerviosa aunque en algunos casos casi  no se les note, pero Fely llegó como una estrella de cine, sonriendo, bailando, saludando a todos, fue  impresionante esta entrada de novia tan festiva, no es para menos, era su Gran día, el día de su Boda.

Ya os podéis imaginar que si la novia tuvo una entrada tan jovial, el resto de la boda no podía ser de otro modo, desde el comienzo de la ceremonia hasta la barra libre lo dieron todo. Tengo una anécdota que contaros  que me hace mucha gracia, de todos es conocido que el día de la boda pasa muy rápido para los novios,  a Fely sus amigas se lo habían comentado en varias ocasiones, entonces ella tuvo una idea y el día de la boda me dio “ mira Toñi ¿has visto este anillo que llevo en el dede meñique?, pues es un reloj y lo voy a mirar a cada instante para que así no se me haga corto el día de mi enlace, seré consciente de la hora en la que estoy”, bien, esto por lo visto no funcionó  nada, pues al día siguiente mientras hablamos  le pregunté si su idea había sido efectiva, me contestó entre risas;  ¡no!, ella dice que lo miró las primeras horas del evento, que luego  se dejó llevar, así que  ni reloj ni nada, ¿tiene arte o no tiene arte?

Cada boda es diferente y para nosotros cada boda es  especial, cada pareja nos deja huella por como son, por su personalidad y por todas las vivencias compartidas durante todo el proceso de planificación de la boda.  ¡Sois lo mejores!